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LA FUGA DEL CUERVO

EL ÚLTIMO CRISTERO

CAPÍTULO ONCE

LA FUGA DEL CUERVO

CUERVO ENJAULADO - CGAED CROWPodía oír desde la cárcel el ruido persistente de las máquinas perforadoras y el ir y venir de vehículos pesados en la calle. Así pasaron tres semanas. La luz de la calle que se colaba a su celda entraba por una ventana enrejada con varillas corrugadas, la cual Sóstenes no podía alcanzar porque estaba situada a tres metros del suelo. El Comandante le traía comida dos veces al día y lo dejaba salir al patio por algunas horas. La cárcel de Palma Viejasolitary-confinement-big.jpg era una casona que había sido confiscada por 852014-old-window-with-iron-barsel gobierno y convertida en prisión, improvisándole rejas corredizas de acero. Todas las paredes eran de piedra. Los barrotes de las ventanas estaban empotrados en marcos de cedro tan sólido como la piedra misma.

¡Agua! ¡Agua! ¡Agua! —La euforia de Palma Vieja se desbordó aquella mañana al salir el sol.

16268374-old-rusty-water-tap-on-cracked-concrete-wall-at-hilandar-monastery-on-the-southwest-side-of-the-peniSóstenes se sentó en el catre y se restregó las lagañas. Luego se dirigió a la regadera y abrió la llave. Un soplido agudo fue seguido por un goteo que fue convirtiéndose en un chorro amarillento y débil al principio, y cristalino y potente después. Dejó correr el agua por un rato. Luego se desnudó y se dio la ducha más larga de su vida. Se vistió y se acercó a la reja. —¡Comandante! ¡Comandante!

REVOLUCIONARIO MAL ENCAHADOUh, oiga, el Comandante se fue a la capital desde ayer —se acercó a notificarle un individuo mal encachado. Llevaba las cananas cruzadas sobre el pecho—. Yo me quedé mientras en su lugar.

¿Y cuándo va a volver el Comandante?

Uh, oiga, pos no sé, pero oí decir al Comandante que era muy peligroso que usted saliera del bote.

¿Y no lo dejó instrucciones respecto a mí?

Uh, oiga, pos no.

¿No sabe cuándo me van a soltar?

Uh, oiga, pos eso depende del presidente, no de mí.

¿Del… presidente?

Uh, oiga, ¿que no sabe que el presidente es el Burro Sagrado?

Y… ¿le puede usté preguntar a Plácido cuando me van a dejar libre?

Uh, oiga, pos yo no sé quien será Plácido, pero a Los Santos Animales el único que les entiende es el Comandante.

Meneó Sóstenes la cabeza. —Y usté se llama Uh—Oiga, ¿verdá?

vivavillaUh, oiga, no. Me llamo Procopio, y me dicen el Tejón, pero usted me puede decir Uh—Oiga; ese sobrenombre me gusta más.

Procopio el Tejón —alias El Uh—Oiga— volvió a cerrar con llave la celda. En cuanto el carcelero desapareció, Sóstenes se paró junto a la reja corrediza que dividía la oficina y su celda, y escudriñó lo que alcanzaba a ver. Frente al escritorio había tres pares de grilletes colgados barells00.jpgac6647ef-fc87-4b8b-959f-c55676a4cf38Largeren la pared. Estaban ya tan mohosos que era difícil saber si eran sólo adornos carcelarios o habían sido puestos ahí con el fin de intimidar a los presos. En la esquina opuesta al escritorio había seis tambos que habían sido usados para el racionamiento de agua.

Jail-Cell¡Uh—Oiga! ¡Uh—Oiga! —comenzó a gritar Sóstenes.

Uh, oiga, ¿pos qué escándalo tiene? —se acercó Procopio.

Quero pedile un favor, Don Uh—Oiga. Quero que me preste una manguera pa’ lavar el piso y las paderes de mi bartolina ora que ll’ay agua, y tamién un tambo de’sos grandes pa’ poderme asomar por la ventana de arriba a ver la celebración de la gente en la calle.

Uh, oiga, no sé si eso esté bien. No quiero que se me vaya usted a escapar.

BronsonCharles sonriendo smiling¿Pero cómo me voy a escapar con un tambo? Malíciela Don Uh—Oiga. Si me tiene disconfianza póngame los grilletes que tiene allí colgaos en la pader, ándele. Yo nomás quero’star en un lugar limpio y ver el confeti y los cuetes.

Después de discutir la petición con Los Santos Animales, Procopio ordenó traer una manguera y un tambo a la celda, y él mismo le puso un par de grilletes a Sóstenes en los tobillos.

Póngame tamién los otros dos pares, Don Uh—Oiga —pidió Sóstenes.

Uh, oiga. ¿Y eso pa’ qué?

Pa’ que asina se quede usté más tranquilo, ándele.

TejonEl Tejón frunció el ceño, pero accedió. Salió luego de la celda y cerró la reja. Sóstenes acercó el tambo a la pared y se trepó a ver la algarabía del pueblo.

* * *

El reloj de la iglesia dio las tres de la mañana. Se oían a lo lejos los gritos y las obscenidades de algunos borrachos.

Sóstenes se sentó en el catre y comenzó a intentar abrir los grilletes con el gancho de la hebilla de su cinto. Después de una hora de intentos fallidos, sus tobillos —aunque sangrantes—quedaron libres. Unió luego los grilletes entre sí, terminando con una cadena de tres metros de largo. Acercó el catre a la ventana y subió el cadena mohosa alredesor de un tambotambo encima. Lazó luego el tambo y pasó el extremo opuesto de la cadena por la varilla central. Continuó jalando hasta que quedó el tambo alto sobre el piso, colgado de la varilla. Luego trajo la manguera e introdujo la punta en la boca del tambo. Fue enseguida y abrió la llave. La cadena fue tensándose gradualmente con el peso del agua. El marco de cedro comenzó a tronar. El agua empezó a tirarse por los bordes. Saltó Sóstenes desde el catre y se colgó del tambo. Crujió el marco. Se vino abajo el tambo con todo y Sóstenes, y con la cadena Donkey-and-Man-(2003)con el barrote enganchado en un pedazo de cedro. Se incorporó Sóstenes y saltó al catre. Y del catre a la ventana. Se agarró del marco semi—destruido y forzó su cuerpo hacia afuera. Brincó al suelo, corrió a la presidencia y sacó a Plácido.

* * *

Al volver el comandante al salir el sol, encontró a Procopio noqueado por el alcohol de la celebración. Había una nota sobre su escritorio:

Señor Comandante: Yo no soy hombre que se deje de nadie. Si no me escapé antes y me llevé mi burro y el oro —y el cadáver de mi amigo— fue porque yo también me convencí de que había ocurrido un milagro. Espero que no tenga usted inconveniente en que los deje sin Presidente. Plácido es mi mejor amigo y no lo puedo dejar aquí. Usted sabe cómo le explica eso a la gente. Tamién explíqueles que los parientes de Cleofas van a venir a visitar su tumba. Ya que se reponga más la burra venimos por ella, porque según tengo entendido ella y Plácido están casados por la iglesia. También es posible que ella esté esperando cría, oiga, porque Plácido es un Gabino Barrera. Gracias por su hospitalidad.

Sóstenes Cuervo Marfil

CONTINUARÁ

REMIGIO SOL 2013 ©

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2 comentarios el “LA FUGA DEL CUERVO

  1. amigo que belleza gracias saludos

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