2 comentarios

LA DESAPARICIÓN DE PLÁCIDO

EL ÚLTIMO CRISTERO

CAPÍTULO CATORCE

LA DESAPARICIÓN DE PLÁCIDO

_______________________________

GAMBUSINO CON SU BURRO CARGADO DE OROAl anochecer detuvo Sóstenes su marcha y descargó el asno. Encendió su fogata y puso el costal junto a él.

Los voy a dejar salir. Nomás no se vayan’ir.

Procedió a remover la correa que cerraba la boca del saco. Para su sorpresa, ningún fantasma salió.

¿Por qué no salen, oigan? ¿Tienen miedo que se les aparezca algún fantasma? ¡Jaaaa! ¡Ja! ¡Ja!

BURRO PELANDO LOS DIENTESNadie coreó su carcajada —ni siquiera el eco. Plácido, quien se encontraba revolcándose en la hierba, detuvo su actividad y volteó a darle a su amo una mirada de desaprobación, meneando la cabeza.

A pesar de su cansancio por la caminata de todo el día, estuvo el viejo hasta bien entrada la noche hablando con la materia del costal. Por fin, sin darse cuenta, reclinó su cabeza en el saco y se quedó dormido. De su mano resbaló la libreta. En la última página había escrito lo siguiente:

mano LLENA DE LETRAS -escribiendoNi la Biblia ni la ciencia apoyan la posibilidad de que existan los fantasmas. Pero yo sí la apoyo, y esta es mi conclusión:
Los pasos de los fantasmas no dejan huella porque los espíritus —ya que abandonan el cuerpo—son seres sin peso. Son los fantasmas entes diáfanos que deambulan a la deriva en el mar infinito de la eternidad. No tiene ya su existencia destino escrito. La mayor parte de ellos viven en la Tierra, aglomerados en las oquedades de los árboles muertos. Pero algunos —los renegados— prefieren cohabitar con los seres vivos más inteligentes que ellos, tales como las aves silvestres y las ranas. Hay algunos fantasmas que prefieren vivir en los cementerios. Otros en las casas solas. Una cantidad alarmante de fantasmas gustan de habitar en las casas de la gente supersticiosa. Se disfrazan estos entes de ángeles, demonios, y toda clase de apariciones.
CARA IDIOTA O SONZOA su vez los demonios —y esto sí loFIRMA DEL DEMONIO apoyan las Santas escrituras— se hacen pasar por fantasmas para engañar a la gente incauta.
Fuera de sus invernaderos, los fantasmas tienen el poder innato de desaparecer a voluntad por algunos instantes, pero tienen que volver enseguida a recobrar su estructura semi—física, o totalmente física . La ropa con que fueron sepultados al morir es parte también de su esencia incorpórea, pero la mayoría de ellos prefieren actualizar su vestuario para poder confundirse más fácilmente con los seres vivos. [Sobre esta vestimenta no está claro si tienen la habilidad de volverla invisible o tienen que dejar parte de ella al desaparecer] La composición atómica de los fantasmas nunca ha podido ser analizada por la ciencia”.

Estaba Sóstenes tan cansado que no hubiera despertado aunque una banda de viento le hubiera tocado El Sauce y La Palma en las meras orejas, y comenzó a roncar. Era su ronquido nervioso al principio. Luego se fue emparejando, hasta convertirse en un sonido que encajaba en el concierto de los grillos como si fuera el bajo que necesitaban.

* * *

PINTURA AL ÓLEO DE HOMBRE DORMIDOEl cuerpo de Sóstenes estaba rígido; como si estuviera muerto. Intentaba despertar con toda la fuerza de su mente, pero era en vano. Soñaba que el sarape con que cubría su cuerpo estaba a punto de incendiarse. Sentía la cercanía del fuego como una nube descendiendo poco a poco sobre él. Sudaba copiosamente. Estaba consciente de que todo era una pesadilla, pero no podía despertar. Intentaba hablar, pero de su reseca garganta no salía ningún sonido. Sentía que el calor se intensificaba; casi percibía su olfato el olor de la lana de su sarape ardiendo.

¡Plácido! ¡Ayúdame!— pudo por fin gritar, y despertó.

A la mitad del cielo estaba el sol bañando de oro candente La Sierra De Las Ánimas. Se quitó Sóstenes de encima el sarape y se arrastró hasta el pino donde estaba colgada la cantimplora. Bebió desesperadamente, y se vació el resto del agua en la cabeza. Un presentimiento CHARLES BRONSON WORRIED - PREOCUPADOle hirió de pronto el alma. —¡Plácido! ¡Plácido! ¿Ón tás, Plácido?

Escudriñó los alrededores. Con frenesí desesperado buscó palmo a palmo por toda la montaña HUELLAS DE BURROsin hallar a Plácido. Temblando, se inclinó y descubrió las huellas de su amigo seguidas por las marcas de unos huaraches. Parecían ir en dirección de Chalchihuites.

CONTINUARÁ

REMIGIO SOL 2013 ©

Anuncios

2 comentarios el “LA DESAPARICIÓN DE PLÁCIDO

  1. Muy interesante Remigio me ha enganchado, volveré a leer lo que sigue
    Y yo si creo en los fantasmas a mí me sigue uno a diario donde voy
    Besotes

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: