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LA MARCHA NUPCIAL

EL CUERVO JÚNIOR

CAPÍTULO TRES

 

Genelia-excitedEn cuanto salió Salustiana, tomó Serafín una pizca de sal del único utensilio de vidrio que había en la casa y la espolvoreó en la tortilla enchilada. Luego la hizo taco y, ante la mirada desesperada de Petrita, comenzó a llevársela a la boca.

AJCTodo el fuego de amor que sentía Serafín en el alma no era nada para la enchilada que sintió de repente en la boca. —¡Ajg! ¡Ajg!—comenzó a jadear con la lengua de fuera. El sabor en llamas del chile de árbol comenzó a ahogarlo. Se le encendió la cara al rojo vivo. Los ojos y las narices empezaron a llorarle, y los oídos a zumbarle—. ¡Ajg! ¡Ajg! —emitía sacudiendo las manos.

Petrita le trajo corriendo un jarro de agua que él apuró de un trago.

¡Más! ¡Ajg! ¡Más agua! ¡Ajg! —exclamaba Serafín sin dejar de sacudir las manos.

miel-y-azucarPetrita le trajo otro jarro, y otro y otro más. Le trajo también azúcar y miel de abeja. Serafín se ponía en la boca los remedios y tomaba agua. Así pasaron varios minutos —que a Serafín y a Petrita les parecieron una eternidad— hasta que el efecto del chile comenzó a ceder.

Dejó Serafín de agitar las manos. El rubor de su rostro fue disminuyendo. Su jadeo descontrolado se convirtió en un soplido suave y pausado.

Petrita volvió a su comal con el alma llena de pena.

Serafín intentó seguir comiendo, pero no pudo. Sentía que el chile de árbol le había dejado el paladar en carne viva.

Sin ninguna consideración por lo que pasaba, Chenchito comenzó a silbar de repente La Marcha Nupcial.

¡Mire, Amá! —explotó Petrita parándose en la puerta que daba al patio—. ¡El mugroso Chenchito está chiflando la canción esa de cuando se casan!

carolinaCon la amargura y el enojo en la cara entró Salustiana a la cocina. Traía un cinturón en la mano.

¿Qué pasa? ¿No les he enseñao que tengan respeto por las visitas? ¿Qué estabas chiflando, Inocencio?

Nnn…ada, Amá —contestó aterrorizado el niño al ver las intenciones de su madre.

Si es cierto, Amá—defendió Petrita su acusación—. Estaba chiflando la canción esa que tocan en la iglesia cuando van entrando los novios.

alfalfa1No es cierto, Amá—insistió Chenchito con las lágrimas ya en los ojos—. No me pegue por favor.

¿Es cierto, Serafín? —preguntó Salustiana a quien ella quería igual que a sus hijos—. ¿Es cierto que este muchacho estaba chiflando?

Serafín no sabía que contestar. Miró al pequeño Inocencio que temblaba cabizbajo. Luego se encontraron sus ojos por un instante con los de su amada. Estaba ella a punto de llorar también. Alzó decidido los ojos hasta encontrar los de Salustiana. —Era yo —dijo.

¿Qué?

images (5)Que era yo el que estaba chiflando. Nomás que como Petrita estaba voltiada pa’llá pa’l comal, ella creyó que era Chenchito. Pero era yo.

Salustiana se quedó en silencio hasta que los sollozos se le escaparon del alma.

Váyase a jugar—le ordenó a su hijito. Luego se acercó a Serafín y lo abrazó—. Gracias, mijo —le dijo con la voz entrecortada—. Con esto que acaba usté de hacer me hizo acordarme de sus padres. Asina como es usté, asina eran ellos, oiga.

El abrazo y el recuerdo hicieron llorar también a Serafín.

Luego se acercó Salustiana a su hija. —Échele unas tortillas a Serafín pa’ que se las lleve, mija.

ARPISTAUn rato después salió Serafín con su tesoro de maíz cocido envuelto en una servilleta. Frente a la plaza se detuvo a platicar con un ciego que tocaba el arpa y cantaba Las Cuatro Milpas.

Aquí traigo unas tortillas, mire —le dijo dándole la servilleta—. Cómase unas mientras yo trato de sacar una canción en l’arpa, ¿está bien?

Tá bien —contestó Don Remigio, pasándole su instrumento.

Serafín se colocó detrás del arpa y comenzó a acariciar las cuerdas.

¿De que hacen estas cuerdas, oiga?

Son de tripa de borrego.

¿Y cómo se toca esta ancheta, oiga?

Se toca por octavas —le contestó Don Remigio—. Pero, ¿sabe qué, mi Sera? Yo no me puedo comer estas tortillas, oiga.

¿Por qué? —preguntó sorprendido Serafín.

Porque se las hicieron especialmente a usté.

Serafín dejó el arpa y se acercó a él.

¿Por qué dice eso, Don Remi?

6374805-3d-tres-corazones-de-vector-rojo-dimensional-para-dia-de-valentinesPorque las hicieron en forma de corazón.

CONTINUARÁ

REMIGIO SOL 2013 ©

musico-anciano-fajardo-peruLAS GABRIELAS4386780160_0dcf164e17

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