1 comentario

Las Botas De Roy Rogers

TAXI 17OjaiCitySeal_140taxi03

CHOFER: Ultiminio Faisán

CIUDAD: Ojai California

¡Eran tan hermosas! No dejaba de pensar en ellas ni un instante, y en cuanto tenía oportunidad me acercaba a admirarlas.

¡Tienen que ser mías! —les gritaba desde la calle. ¡Tarde o temprano tienen que ser mías! ¡Y las voy a llevar al baile!

¿Cuánto te falta para completar el dinero, taxista? —me preguntaba Míster Bertelotto, el tendero.

No, pues apenas tengo la mitad —le contestaba yo—. Pero de grano en grano llena la gallina el buche. No se las vaya a vender a otra persona ¿okey?

A pasos agigantados crecían en mi obsesión las botas de Roy Rogers. No dormía a causa del temor de que alguien me las fuera a ganar. Ya me sabía de memoria cada palabra en la placa que las presentaba en la vitrina de la zapatería.

Cowboy_Boot_Guns__RosesEstas botas fueron las primeras que Roy Rogers usó en sus películas. Un millonario las donó a un museo, pero al declararse el condado en quiebra, el museo tuvo que cerrar, subastando las botas al mejor postor. Las botas se venden en 1,500.00 (Mil Quinientos Dólares) por si alguien se interesa en comprarlas.

Ashmolean-piggy-bankDejé de mandarle dinero a mis padres; dejé de fumar; dejé de apostar en las carreras; dejé hasta de comer para completar la cantidad necesaria. Pero ni aún así engordaba el cochino suficientemente.

Embelsado estaba un día admirando mis amadas botas cuando salió el tendero y me preguntó:

¿A qué hora termina tu turno manejando el taxi?

A la cinco de la tarde. ¿Por qué?

Te veo tan obsesionado por las botas que he decidido ayudarte —me dijo—. Puedes trabajar limpiando la tienda y acomodando mercancía por tres horas diarias. Así podrás completar el dinero más pronto.

No podía creer mi suerte. ¡Me iba a pagar por estar cerca del amor de mi vida!

Al mes de estar trabajando en la tienda ya me faltaba poco para completar el precio de mi sueño, pero me llegó a la Central de Taxis una carta de mi madre:

ANCIANA ESCRIBIENDO - OLD LADY WRITINGTu papá no quiere que te molestemos, pero la verdad es que él está muy enfermo y no tenemos dinero para su tratamiento. Te agradecería que nos mandaras aunque fuera un poco, lo que que tú puedas, hijito. Que Dios te lo pague”.

Sin perder ni un instante me dirigí a mi casa para romper el puerquito y mandarles todos mis ahorros a mis padres.

¿Dónde estaba el marranito? Qué había pasado con el cerdo? ¡Alguien se lo había robado!

SILUETA DE HOMBRE TRISTE Silhouette-of-man-in-thought-by-kreg-steppe-300x198Todo cabizbajo llegué a la Central de Taxis y les conté mi problema. El patrón y mis compañeros me prestaron el equivalente a mi sueldo de dos semanas para que le mandara a mis padres. Luego el dueño de la zapatería me prestó también algo. Ya que regresé de enviar el dinero me dijo él:

Siento mucho lo que te pasó, pero es una buena lección para todos. Puedo ver que tienes un gran corazón. De hoy en adelante tú te vas a encargar de la tienda desde las cinco hasta las ocho. Tú vas a cerrar. Si haces bien las cosas te aumento el sueldo.

Todo iba muy bien hasta que vinieron a tocar al pueblo Los Tigres Del Norte.

Me había invitado al baile la Reina de las Fiestas del Condado. ¡No podía presentarme con un par de botas corrientes!

Me apretaban un poco, ¿pero qué importaba? ¡Andaba yo bailando con la Reina del Condado y luciendo la botas de Roy Rogers!

Los+Tigres+Del+Norte+LosTigresDelNorte_TIGRESDELNORLa verdad es que —aún en mi éxtasis de ser el foco de la atención y la envidia de medio mundo— sentía que las botas me apretaban más y más. De hecho, sentía que me extrangulaban los pies, y que éstos se me iban inchando con cada canción de Los Tigres.

LOS TIGRES DEL NORTEPero no hay mal que dure cien años y el baile se acabó a las tres de la mañana. Lo malo fue que la famosa reina y sus escandalosas primas vivían en diferentes pueblos y me tomó casi tres horas repartirlas en el taxi. Ya pasaba de las6-30 seis cuando llegué a la tienda. Sentía que el apretamiento de las malditas botas me iba a matar. Me senté en el suelo y traté de quitarme la derecha, pero no pude. Igual suerte tuve con la izquierda. Intenté todo tipo de maniobras, atorándolas en sillas y mostradores, pero con cada movimiento que hacía, más se me inchaban los malditos pies. Me sentaba; me arrastraba; me acostaba, todo en vano. Escuché el carro del dueño acercarse. ¡Agarré unas tijeras y me quité las desgraciadas botas! Tenía los pies bien gordotes y todos amoratados. Encontré un rollo de cinta adhesiva y uní por dentro la cortadura de las botas. Luego las volví a la vitrina y salí corriendo por la puerta contraria a la que entraba Míster Bertelotto.

67889_man-reading_lgCuando me presenté a trabajar en la tarde, estaba él esperándome con el periódico local en la mano.

¿Me puedes explicar esto? —me preguntó.

Estaba yo en primera plana —página completa— a todo color, bailando con la Reina del Condado ¡y luciendo las botas de Roy Rogers!

REMIGIO SOL 2013 ©

VintageButterflies-Pair_03BOTAS DE ROY ROGERS BOOTSLane-Boots-Womens-Poison-Boots

roy-rogers-comic-coverROY ROGERS COMIC  

Un comentario el “Las Botas De Roy Rogers

  1. This makes perfect sense to me and I guess for others too, and I can not see why other people do not understand these points naturally. me like you tell me in that place I can make the subscription your blog, I like. Thanks

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: